lunes, octubre 16, 2006

Iceberg

Charlie Kaufman, uno de los pocos guionistas que aportan frescura al mercado cinematográfico actual, tiene por costumbre hacer de sus guiones un espacio en el que el personaje principal disfruta de total libertad para expresar sus pensamientos en voz alta. En Confesiones de una mente peligrosa, bajo la dirección de George Clooney, Kaufman nos presenta a un personaje derrotado, desnudo en una habitación de hotel, con una barba descuidada que le llega casi a la altura del corazón. Inmóvil. Con la voz ronca y entrecortada, Chuck, que así se llama el protagonista, comienza a reflexionar sobre un momento concreto de la vida. Lo que dice es que cuando eres joven tu potencial es infinito: podrías llegar a hacer cualquier cosa. Podrías ser Einstein, Podrías ser Ronaldo. Entonces llegas a una edad en el que lo que podrías ser se convierte en lo que has sido. No has sido Einstein. No has sido nada. Este, dice Chuck, es un mal momento.

Una noche te vas a la cama con 15 años, y aunque el sueño te invade, piensas en tu hermano mayor, que estudia medicina sin descanso para salvar vidas. Tú eres diferente. A ti te interesa salvar almas, por eso quieres ser músico. Con toda una vida por delante, no lo dudas: el futuro es tuyo. Pero cuando te despiertas tienes 40 años y trabajas de contable para una pequeña empresa peletera. Mientras imprimes unos documentos en tu oficina recuerdas, por casualidad, al niño que quería salvar almas. Hacía décadas que no pensabas en él. Lo ves desde la lejanía, como a un extraño, como una mancha silueteada en un rincón olvidado de tu cabeza. Ya ni siquiera recordabas que algún día existió. Tu memoria no llega a precisar el momento exacto en el que perdiste la oportunidad de tener una vida diferente. Intentas pensar pero no puedes, estás bloqueado. No tienes ni idea de cómo ni por qué te has convertido en un contable. Sacas el móvil y, compungido, llamas a tu hermano, a ver cómo le va a él lo de salvar vidas.
Con el tiempo nos convertimos en algo totalmente diferente a lo diseñado en nuestra juventud y en nuestros sueños. Y esto no sucede por tener unas expectativas demasiado altas. No es un problema de falta de potencial. El problema es que vivimos el día a día sin importarnos el mañana. La rapidez con la que se mueve el mundo nos contagia y nos obliga a fijar objetivos a corto plazo para tener un referente claro y concreto de lo que hay que hacer. De esta manera, nos desviamos poco a poco del camino: no más de un milímetro al día. Seguimos adelante, acumulando metros de camino equivocado, y nos despertamos con 40 años, aturdidos, sin saber cuándo ni cómo hemos llegado a esa situación. Este es, sin duda, un mal momento.

10 Comments:

Blogger Antonio said...

Muy bién, ese es mi Beni! xD sigue haciendo cosas asi, y dejate de dedicarle articulos a la caca de perro.....

17 de octubre de 2006, 20:05  
Blogger Beni said...

jajaja, lo intentaré, nioto!

17 de octubre de 2006, 21:46  
Blogger Chema said...

cada vez me gustas mas..... pero tranquilo, lo digo en el peor de los sentidos, aunque tu manera de escribir tambien me gusta cada vez mas jeje, sigue dandole, yo hare algo cuando encuentre inspiracion.... de momento solo tengo inspiracion para vomitar.....

18 de octubre de 2006, 18:30  
Blogger Antonio said...

ya vi la pelicula xD describes muy bién el principio, no me ha parecido demasiado buena, pero tiene sus partes malas y sus partes buenas, ya sabes que donde este el club de la lucha...

21 de octubre de 2006, 11:01  
Blogger Beni said...

Lo sé Nioto, es muy difícil encontrar un rival a la altura de El Club de la lucha o Pulp Fiction. De todas maneras has hecho bien en verla.

Cuando vengas por torre pegame un toque al movil y salimos a liarla un poco por alli. ok?

Venga tio!

23 de octubre de 2006, 13:27  
Anonymous Anónimo said...

En definitiva es una nota digna del Pontifex Kntabrus!

No creo ver la peli, pero sin lugar a dudas el mensaje central es trascendental!

Como buen pontifice se preocupa del sin que hacer y rapido ritmo de vida al q estan sometidas sus ovejas!!

En definitiva creo q cosechamos lo q sembramos y desgraciadamente el tiempo es un bien NO RENOVABLE Y CUYO PASO MARCA LA EXISTENCIA MISMA DE CADA PERSONA!

Un abrazo a toda la tribu de Torre!!

26 de octubre de 2006, 1:03  
Anonymous Anónimo said...

Tienes razón en que estos son tiempos...cómo decirlo...ha cambiado todo tanto que hay momentos en los que abrimos los ojos y nos parece estar en otro planeta...parecemos otras personas que sólo pueden sacar de sí mismas unas cuantas células originales...pero son preguntas a las que afortunadamente no podemos responder, porque inevitablemente la felicidad llega con vida...no hay un tiempo límite, ni una edad prefijada...hay tareas para cada momento...hay momentos para cada tarea...no se cómo decirte que cada momento es especial por ese instante de vida que es, indescriptíblemente, único.
Sigue así Beni and remember...no kiwi no way!!!jajaja!!! Besetes!

6 de noviembre de 2006, 20:13  
Blogger Diego Skanderberg von Zieza said...

ME NE FREGO

(No te digo na y te lo digo to)

7 de noviembre de 2006, 11:52  
Blogger Antonio said...

didacus no tendras caramelos pez no?

24 de noviembre de 2006, 19:02  
Blogger Diego Skanderberg von Zieza said...

Sí, con muñequitos y todo.

25 de noviembre de 2006, 16:24  

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